Manejo del calostro bovino, las 5 Qs

El primer alimento de un ternero es el calostro, una fuente esencial que le sirve para apoyar su sistema inmunológico que aún no ha terminado de desarrollarse. Estos consejos prácticos le ayudarán a obtener un calostro de alta calidad.

Las primeras 48 horas de una cría bovina son fundamentales para su desarrollo y crecimiento. Su salud y productividad futura dependerán de ese lapso crítico, en el cual el ganadero debe invertir tiempo y dinero para generar un buen retorno.

Para apoyar el sistema inmunológico de los terneros en este período, se deben alimentar de forma correcta con calostro, combinado con un buen manejo, lo que ayudará a optimizar el rendimiento de los animales.

El ternero necesita mejorar su sistema inmune a través del calostro, que contiene anticuerpos como las inmunoglobulinas, IgG. Estas no penetran la placenta durante el embarazo por lo que es importante que la cría la consuma al nacer, para protegerla de enfermedades tempranas.

En 2013, la médico veterinaria Sandra Godden desarrolló un sistema de consejos prácticos denominado las 5 Qs, por sus iniciales en inglés, que ayudan al manejo del calostro y permiten evaluar su calidad.

La primera es Quality (Calidad). De acuerdo con la experta, un calostro de alta calidad debe contener 50 gramos por litro de IgG, para garantizar una buena ingestión de anticuerpos.

La segunda es Quantity (Cantidad). En este punto es esencial que el ternero consuma al menos el 10 % de su peso corporal en calostro, que para un becerro lechero normal es de 4 litros aproximadamente.

La tercera es Quickness (Rapidez). Es ampliamente conocido que los animales deben consumir el calostro una o 2 horas después de su nacimiento.

“El calostro se puede suministrar 2 horas después del nacimiento del ternero y antes de que se cumplan las 4 primeras horas de vida. Normalmente, cuando se incorpora el animal y ya tiene el reflejo de succión, ya puede consumir esta sustancia”, indicó Roque Berrío, médico veterinario.

La cuarta es SQueaky clean (Limpieza rechinante). Se requiere que el calostro tenga unas propiedades mínimas de inocuidad. Para esto debe contar con un bajo conteo de Unidades Formadoras de Colonia, UFC. Godden recomendó menos de 10 mil bacterias coliformes por mililitro y menos de 100 mil en placa.

Finalmente, debe haber una alta cuantificación de transferencia pasiva o Quantifying of passive transfer. Germán Londoño Jaramillo, médico veterinario, explicó en qué consiste esta transferencia.

“Cuando el ternero consume calostro, está tomando un sistema de inmunidad con las inmunoglobulinas. Esta es la forma como la madre la traspasa defensas a la cría contra enfermedades que no pudo a través de la placenta”, señaló.

Al respecto, la veterinaria aseguró que 5.2 gramos por decilitro o más de proteína total en la sangre del becerro se considera como una transferencia pasiva exitosa.

Para medir la calidad del calostro, se pueden hacer pruebas de laboratorio como la de Inmunodifusión Radial, RID, que mide la cantidad de IgG en la sangre. También se puede adquirir un hidrómetro o calostómetro, que se sumerge en un envase con calostro con un cilindro de plomo. También puede comprar un refractómetro óptico o digital, que mide las IgG y los sólidos totales.

Londoño resaltó la importancia de los productores de estar pendientes de sus vacas y las crías, pues cuando las madres están a punto de dar a luz, se alejan de la finca y se resguardan, haciendo difícil verlas con un simple vistazo.

“En los programas de lechería, las vacas las atienden tan pronto nace el ternero. Pero en un programa de cría en una sabana o en el llano, si el ternero no se para y no está dispuesto a tomar el calostro, se puede morir”.