Condiciones para una mejor vida del caballo

Hay diversas opciones para la tenencia de caballos. Unos apuestan por la libertad total, otros por la semi-libertad en paddocks y otros los mantienen en boxes con mayor o menor salubridad. Analicemos los pros y contras de las diversas opciones.

¿Box, paddock, prado? A veces el lugar no es suficiente garantía, es importante cuidar las condiciones que en él se dan.

Perfectamente estabulado

Si los caballos pudieran construirse su propia cuadra, posiblemente ésta sería solamente un sencillo techo de protección contra la lluvia y el sol. También tendría un paraviento en un lateral para resguardarse detrás cuando el tiempo se pusiera demasiado feo. Habría pistas de arena separadas para poder revolcarse a placer, un lugar para dormir o dormitar y suficiente espacio para evitar al caballo de más jerarquía. Y todo esto estaría, preferiblemente, en un prado con abundante y verde hierba y acceso a agua fresca.

Pero por desgracia los caballos no son arquitectos. Aun así, existen cuadras chulas y ajustadas a las necesidades de los caballos. En este artçículo os presentamos la cuadra activa “Horse Paradise” en Aerzen (Baja Sajonia).

A los caballos no les importa el exterior de la cuadra, si hay montureros de bronce o si las paredes de los boxes están recién pintadas. Es mucho más importante si la cuadra resulta apta para el día a día, si es funcional y si encaja con sus necesidades. Y una de las más importantes es la necesidad natural de movimiento.

EN LAS CUADRAS ABIERTAS LOS CABALLOS PUEDEN MOVERSE COMO QUIERAN, O SIMPLEMENTE DORMITAR UN POCO FUERA.

En un entorno salvaje, los caballos andan hasta 16 horas al día comiendo hierba por los prados con la cabeza en el suelo. Así pueden recorrer hasta 30 kilómetros diarios. Y esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de organizar la vida equina en cualquier instalación hípica.

De no hacerlo, los caballos pueden llegar a padecer daños físicos y psicológicos: desde un cólico por falta de movimiento, pasando por trastornos leves de comportamiento (como golpear los boxes), hasta otros vicios de cuadra más graves, como la aerofagia (tragar aire) o el tiro.

Lo más parecido a las condiciones naturales de la vida equina son los sistemas de cuadras abiertas. La forma más sencilla es la cuadra cerrada por tres de sus lados, donde los caballos pueden entrar y salir libremente. Lo importante aquí es que la cuadra necesita varias entradas para que los animales de diferentes rangos se puedan evitar. Si no hubiera varias entradas, el líder de la manada quizás bloquearía la entrada dormitando en la sombra mientras los demás animales de la manada no podrían resguardarse del sol.

LOS CABALLOS NECESITAN ESTABLECER CONTACTO SOCIAL CON SUS COMPAÑEROS.

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Las cuadras abiertas normalmente no tienen ningún interior especial. Es decir, los comederos y bebederos no están separados espacialmente, ni con paredes. Lo más importante es que haya pesebres suficientes, y si son más, mejor. Si no, los caballos de bajo rango podrían quedarse sin acceso a la comida.

Más inteligentes son las denominadas cuadras activas o cuadras de movimiento. Éstas están separadas en determinadas áreas según su función: un área para acostarse, un área con máquinas de comida, un área para revolcarse y una o más fuentes de agua. Las áreas están dispuestas de manera que los caballos tengan que moverse para ir de una a otra.

 

LAS VIEJAS BOTELLAS DE PLÁSTICO SE PUEDEN CONVERTIR EN JUGUETES.

Estabulado sólo se mueve 170 metros al día

Aunque tengamos los caballos en una cuadra activa, tampoco van a caminar tantos kilómetros como en su entorno salvaje, comentaba en 2011 la Dra. Tanja Ramanazzi, de la instalación Gut Heinrichshof de Grossröhrsdorf (Sajonia). Ella lo comprobó colocando transmisores GPS a algunos de sus caballos y resultó que los caballos recorrían entre 5,54 y 10 kilómetros al día, muchísimo más que los caballos estabulados en boxes tradicionales, que sólo llegaron a caminar 170 metros al día.

Por lo tanto, es muy importante que los caballos estabulados puedan gozar de su “ración diaria” de salida. Las “directrices para la cría de caballos en condiciones de bienestar animal” proclamadas por parte del ministerio alemán de agricultura en 2009, incluso lo prescriben. Podéis leer estas directrices en el siguiente enlace: www.cavallo.de/leitlinien

Hoy en día, muchos boxes cuentan con salida a pequeños paddocks, pero la mayoría de las veces estos espacios son tan grandes como los propios boxes, o el doble de la altura de la cruz al cuadrado. “Un paddock así está bien, pero no es suficiente para satisfacer la necesidad de movimiento de los caballos”, dice la Dra. Madeleine Martin, comisionada estatal para la protección animal del estado Hesse.

LOS PADDOCKS ADJUNTOS A LOS BOXES SON BUENOS, PERO NO PUEDEN SUSTITUIR LA SALIDA AL PRADO.

Aun así, los paddocks satisfacen otra gran necesidad  básica de los caballos: el contacto social. Éste es imprescindible y no se puede sustituir con los juguetes que algunos jinetes colocan en su boxes y paddocks para mantener a los caballos entretenidos. Según las directrices para el bienestar equino, cada caballo debe tener contacto visual, auditivo y olfativo con otros caballos. Y esto hoy en día ya lo ofrecen los boxes sencillos.

Los boxes de paddock permiten un contacto más directo con el vecino y un nivel mínimo de interactuación social, como por ejemplo acariciarse el pelo o rascarse mutuamente. “Según lo pesado que se ponga el otro caballo, también es necesario que haya suficiente espacio para retirarse”, dice Madeleine Martin, quien añade que “si no, puede padecer estrés”.

Si este fuera el caso, se podría considerar incluso subir la pared del box vecino hasta el techo, ganando en tranquilidad y protección del caballo. Normalmente las directrices recomiendan las paredes subidas solamente en casos excepcionales, para clínicas y períodos de cuarentena. Y aun así, que el caballo pueda ver a sus vecinos por lo menos por el lado frontal. Y es que al final, la mejor compañía para un caballo es otro caballo.

En ningún lado mejor que fuera

Interminables praderas, hierba abundante y de vez en cuando el murmullo de un riachuelo. Esas son las idílicas imágenes que nos ofrecen las películas de Hollywood, con los Mustang pastando a sus anchas por los prados más grandes del mundo. Pero en realidad, la libertad tiene su fin en la próxima valla.

En Europa las vallas también limitan la vida en los prados. Aun así se considera la tenencia en prados como la forma de pupilaje más natural.

Pero esto exige al propietario del caballo tener un poco de cuidado, sobre todo por la adecuada formación y combinación de la manada. (Sobre esto podéis encontrar más información en nuestro número 382 de Ecuestre, de Diciembre 2014). Por otro lado existen ciertas necesidades básicas que deben ser asumidas por parte del propietario de la instalación.

LA TENENCIA NATURAL EN EL PRADO ES LO MEJOR PARA LOS CABALLOS, SIEMPRE Y CUANDO QUE EL PRADO ESTÉ A LA ALTURA DE SUS NECESIDADES.

En ningún lado mejor que fuera

Interminables praderas, hierba abundante y de vez en cuando el murmullo de un riachuelo. Esas son las idílicas imágenes que nos ofrecen las películas de Hollywood, con los Mustang pastando a sus anchas por los prados más grandes del mundo. Pero en realidad, la libertad tiene su fin en la próxima valla.

En Europa las vallas también limitan la vida en los prados. Aun así se considera la tenencia en prados como la forma de pupilaje más natural.

Pero esto exige al propietario del caballo tener un poco de cuidado, sobre todo por la adecuada formación y combinación de la manada. (Sobre esto podéis encontrar más información en nuestro número anterior, el nº 382 de Ecuestre, de Diciembre 2014). Por otro lado existen ciertas necesidades básicas que deben ser asumidas por parte del propietario de la instalación.

Los prados demasiado limitados comportan estrés para la manada

Ni aún el mejor prado que nos podamos imaginar servirá, si la cantidad de caballos que aloja es demasiado alta. Aquellos que quieran mantener a su caballo siempre en un prado (en una sola superficie) deben contar entre 0,5 y 1 hectárea por caballo, y si se trata de caballos jóvenes esta superficie debe doblarse.

Si hay demasiados caballos en el prado, machacan la raíz del césped y no dejan ni una brizna de hierba. Esto produce estrés en el grupo.

Cuando los caballos pasan hambre pueden incluso comer plantas que en otro caso ignorarían. Por ejemplo, normalmente evitan el ranúnculo picante, ya que es levemente venenoso, pero ingerido en grandes cantidades puede resultar peligroso. Podéis encontrar información adicional sobre las plantas venenosas en la página web de la Universidad Zúrich (www.vetpharm.uzh.ch) o en el enlace www.giftpflanzen-fuer-pferde.de.

Una opción alternativa al prado fijo es el prado “en porciones”. Cada ciertos días se abre una línea más para que los caballos puedan ir pastando. Mientras, la parte donde ya han pastado se cierra detrás de ellos para que la hierba se pueda recuperar. Para cerrar las partes desgastadas lo más conveniente son los pastores eléctricos móviles. La tercera opción es el prado rotativo. Aquí los caballos van pastando en un prado hasta desgastarlo y luego cambian a otro prado.

Para las tres diferentes formas de tenencia en prado hay que tener en cuenta que, normalmente, el pasto fresco ingerido no es suficiente para alimentar a los caballos. Muchas veces necesitan heno como comida adicional, y son imprescindibles los complementos de minerales. Las yeguas con potros deben recibir una comida energética adicional.

El que come, también necesita beber. Hay varias posibilidades de suministrar agua en los prados. Una conexión de agua desde un pozo, riachuelos, carros de fuentes, bebederos, e incluso transportes de agua con sacos de plástico y carretilla. No importa por cuál de ellas os decidáis, lo que cuenta es que los caballos siempre tengan acceso al agua. En casos excepcionales las directrices para el bienestar equino permiten llevar a abrevar a los caballos varias veces al día (mínimo tres veces) hasta que se sacien.

LOS ÁRBOLES SON IDEALES PARA DAR SOMBRA, PERO ALGUNAS ESPECIES PUEDEN SER VENENOSAS.

Para los árboles no hace falta ningún permiso

En el prado los caballos necesitan protección contra el sol, el viento y la lluvia. La versión más natural son los arbustos y árboles. El inconveniente es que algunas plantas pueden ofrecer protección contra el mal tiempo, pero a la vez pueden ser peligrosos por sus propiedades. Por ejemplo, porque pueden contener aceites etéreos, como ocurre con las maderas de pino.

En otros árboles lo venenoso o indigesto puede ser la corteza, las ramas o las frutas. En este grupo encontramos las robinias, el tejo, el haya, el nogal y también el roble. Las semillas de arce pueden causar la miopatía atípica del pasto, que muchas veces tiene un desarrollo mortal. También hay que ir con cuidado con los arbustos perennes, como los setos y el boj, que se plantan a veces como límites de los prados. La primavera pasada, una yeguada instalada en la zona alemana de Turingia, perdió 18 potros porque alguien no tuvo la precaución de que la hierba cortada no se mezclase con los restos de la poda del seto en un prado.

Aunque hay que vigilar bien qué árboles plantamos como protección a las inclemencias meteorológicas, éstos tienen una ventaja enorme: no necesitan permiso de construcción. Y es que para colocar una construcción protectora, muchas veces hará falta pedir un permiso en la ventanilla correspondiente de la administración.

Es posible montar algunas tiendas o parapetos de prado sin permiso de construcción si el prado pertenece a una explotación agraria o forestal. Para colocar alguno de estos elementos es importante seguir una sencilla regla: montar la tienda en diagonal a la dirección del viento, de lo contrario, el calor se estanca dentro.

Y en cualquier caso, antes de montar cualquier instalación en el prado, es conveniente hacer una consulta en la oficina local de la que dependan las obras, ya que algunos ayuntamientos tienen sus propias leyes excepcionales sobre este tema.

COMER HACE FELIZ Y LOS CABALLOS NECESITAN FORRAJE A TODAS LAS HORAS.

Comer les hace felices

Sin comida no hay rendimiento de un caballo cuando se monta y se trabaja. Y esto vale también para la comida básica que necesita cada caballo: el heno. Incluso con la tenencia extensiva en el prado, la mayoría de los caballos no llega a su mejor condición sin un suplemento adicional de heno.

Por regla general, los caballos necesitan comer cada día entre 1 y 1,5 kg por cada 100 kg de peso corporal. Un caballo bajo entrenamiento incluso puede sobrepasar los 2 kg. La paja sólo debería sustituir una tercera parte de la comida cruda. Los expertos recomiendan no racionar el heno. Lo ideal es que el caballo tuviera acceso a heno a todas las horas.

Y esto es así porque su sistema digestivo está pensado para una ingesta continua. Los ratos demasiado largos entre comidas solamente causan úlceras de estómago y otros problemas. También la psicología juega aquí un papel importante: los caballos que pasan mucho tiempo comiendo, como en la naturaleza, son mucho más equilibrados.

Es posible alargar el tiempo de la comida con la ayuda de redes de heno, en las que caben entre 6 y 8 Kg. Los animales tienen que deshilachar las briznas de las mallas, y esto es más laborioso que comerlo directamente del suelo. Con una red de 4×4 cm, el tiempo empleado se aumenta en comparación con el heno suelto hasta 40 minutos por Kg.

En las cuadras abiertas normalmente el heno y la paja se ofrecen libremente, ya sea en grandes comederos de heno en el corral o en máquinas de comida. Éstas también existen para la comida energética (el pienso) que  se recomienda racionar individualmente. Aquí los caballos pueden ir recogiendo sus porciones durante varias veces al día, según su necesidad.

Aun así, el mejor sistema de comida sólo funcionará si la comida está bien almacenada. No se deben colocan las pacas de heno o paja directamente sobre el suelo, ya que se pudren muy rápido si no puede circular el aire. Lo mejor es colocarlas sobre pallets de madera o sobre una capa de heno o paja que no se debe dar para comer. Para que el forraje se mantenga seco siempre hay que taparlo. Ojo, el heno recién cortado sigue transpirando y puede avivarse, por lo tanto necesita vigilancia regular o dejarlo secar antes de almacenarlo.

PARA QUE LOS RATONES Y LOS ESCARABAJOS NO ENTREN EN LA COMIDA, HAY QUE MANTENERLA BIEN AISLADA.

La comida energética debería guardarse bien para protegerla de bacterias, gérmenes, humedad e invitados no deseados. Una cuadra sin ratas ni ratones es una ilusión, pero aun así hay que combatir los roedores, si no irán en aumento. Aparte atraen ácaros, garrapatas, bacterias y virus. Algunos patógenos pueden causar enfermedades peligrosas para los caballos, como listeriosis y leptospirosis, y los ratones muertos en el heno pueden envenenar la comida.

Los roedores ocasionales se pueden combatir con gatos, un perrillo de cuadra o las tradicionales trampas, pero si se trata de una plaga deberemos llamar a un profesional de lucha contra plagas. Podéis encontrar más información en el gremio alemán de control de plagas, o en internet en el enlace www.dsvonline.de

Ahora ya conocéis los principios básicos de una cuadra ideal. En la segunda entrega iremos a una cuadra abierta y os explicaremos lo que hay que tener en cuenta con esta forma de pupilaje.

¿CÓMO ESTÁ VUESTRO PRADO?

 

SUPERFICIE: ¿Tienen suficiente espacio los caballos? En los prados fijos necesitan entre 0,5 y 1 hectárea por caballo.

SUMINISTRO DE AGUA: Los caballos deben tener acceso a agua fresca las 24 horas del día. ¿Esto está asegurado?

PROTECCIÓN CONTRA EL MAL TIEMPO: ¿Los caballos pueden resguardarse del viento, la lluvia y el sol? ¿Son los refugios suficientemente grandes para que los caballos de bajo rango también encuentren su sito?

LA PRUEBA DE LAS PLANTAS: ¿En el prado realmente sólo crece hierba o se encuentran también plantas que son venenosas para los caballos?

La Dra. Madeleine Martin, veterinaria y comisaria de bienestar animal del estado de Hesse (Alemania), nos da sus opiniones sobre cómo deben vivir los caballos domésticos. En su opinión, “tienen que estar en el prado o por lo menos en un corral grande”.

 

ECUESTRE.- ¿Cómo sería la cuadra ideal para tus caballos?

MADELEINE MARTIN.- “Sería una cuadra abierta para facilitar el movimiento de un grupo fijo, donde puedan comer y dormitar también los caballos de rango bajo sin estrés. Aquí es donde, por desgracia, fallan muchas instalaciones de cuadra abierta. No obstante, son un progreso importante en comparación a la tenencia de los caballos en boxes. De todas maneras exigen más esfuerzo por parte de la gestión de la instalación”.

E.- ¿En qué medida el pupilaje en boxes es todavía lo habitual?

M.M.- “El establo con boxes sin ventanas todavía existe, aunque incumple las normativas. El estándar de hoy en día es la cuadra de boxes con paddocks. Esto por un lado es muy positivo, porque los caballos salen al aire libre y reciben más estímulos externos. Por otro lado, la mayoría de los paddocks no son más grandes que un box. Esto no es suficiente para que los caballos se puedan mover diariamente y libremente como marcan “las reglas para evaluar la tenencia de caballos bajo aspectos de protección de animales”.  Los caballos tienen que salir al prado o por lo menos a un corral grande”.

E.- Si a algunas instalaciones les falta el espacio, ¿qué deben hacer?

M.M.- “A los que les falta terreno y dinero deben compensarlo con ideas. Creo que también las instalaciones limitadas en espacio tienen mucho potencial. Sólo hay que conocer y fijarse en la Yeguada Nacional de Suiza, en Avenches. Han desarrollado un plan muy elaborado para que los sementales puedan salir cada día mínimo dos horas a moverse libremente. La Yeguada del Estado de Hesse (Dillenburg) se encuentra en una situación parecida. Antiguamente estaba en las afueras pero ahora está emplazada en medio de la ciudad. Aun así los caballos necesitan moverse, y la yeguada tiene un horario para que los caballos disfruten de sus horas de libertad, sea en prados o en las pistas. Son dos ejemplos que también funcionan en otras instalaciones”.

E.- ¿No es todo esto muy laborioso y caro para las instalaciones?

M.M.- “Apuesto a que en diez años ya no discutimos sobre esto. Con el debate por los paddocks ha pasado lo mismo. En algunos estados ya se contempla el derecho de demanda en estos casos. Más tarde o más temprano habrá pleitos en relación con los modos de desarrollar la cría y tenencia de caballos. Los más listos irán ajustando sus instalaciones aconsejados por expertos en la ciencia de comportamiento de los caballos. En otras ramas de la producción ganadera ya se contempla toda esta problemática, aunque en la cría y tenencia de caballos no es tan común todavía. Pero llegará”.

 

FUENTE: www.ecuestre.es