TRATE LA METRITIS BOVINA SIN ANTIBIÓTICO

Una nueva vacuna contra la metritis fue descubierta por un equipo de investigación de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos. El inmunológico se aplica vía subcutánea o vaginal.

La enfermedad es una de las que más ha llamado la atención de los investigadores porque afecta la producción de leche y representa un gasto alto para los ganaderos que se ven en la obligación de comprar antibióticos para retener la patología.

La metritis es una enfermedad propia de las vacas que adquieren bacterias en el útero, luego del parto o por virus no controlados.

Es considerada una enfermedad de control no oficial que puede tener varias etapas de gravedad que se cura o controla con antibióticos o lavados intrauterinos que ayudan a cambiar el PH de la pared uterina para disminuir la presencia de bacterias.

El riesgo es igual en las vacas de cualquier raza y se encuentra en todas las regiones de Colombia.

Sus síntomas son fiebre, inflamación, pérdida del apetito, depresión, incapacidad reproductiva y disminución en la producción de leche.

Ricardo Bicalho, docente en producción lechera de la facultad de veterinaria de la Cornell, señaló en un artículo publicado en la revista PLOS One, que las 3 vacunas creadas disminuyen la presencia de la metritis con resultados más favorables en las dosis aplicadas vía subcutánea.

Las pruebas se hicieron con 5 combinaciones de varios ingredientes. Tres de ellas se suministraron vía subcutánea y 2 vía vaginal. Las primeras redujeron 83% la enfermedad.

Efectos del uso inadecuado de antibióticos

Los antibióticos para los bovinos tienen usos restringidos en diferentes países. Según Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, el cloranfenicol, olaquindox y nitrofuranos no se pueden comercializar ni emplear. Aunque hizo la aclaración de que los nitroimidazoles “son sustancias restringidas, es decir solo se permite su uso en animales de compañía, como es el caso del metronidazol, el cual solo está autorizado para caninos y gatos. En animales destinados para consumo humano no está autorizado su uso”.

César Gómez, médico veterinario y director del laboratorio Dimevet-Over en Colombia, señaló que los ganaderos deben esperar que el medicamento salga del cuerpo antes de ordeñar o sacrificar animales para el consumo humano, debido a que los residuos del antibiótico tardan varios días en el organismo y alteran la leche y carne producida.