PRUEBAS OBLIGATORIAS QUE SALVARIAN LA VIDA DE TUS MASCOTAS

Aunque tu veterinario podría obtener mucha información al realizar un examen físico práctico en tu mascota, hay algunos aspectos muy importantes de su salud que solo podrían ser evaluados a través de pruebas de diagnóstico.

Algunas personas piensan que, si su mascota se ve saludable y no hay cambios en su comportamiento o apetito, entonces es innecesario realizar análisis sanguíneos y otro tipo de diagnósticos. Pero esto no es cierto en el caso de las mascotas, como tampoco lo es en relación a las personas.

Casi todos los problemas metabólicos y de los órganos que afectan a las mascotas comienzan con cambios bioquímicos que podrían ser obtenidos a través de análisis sanguíneos de semanas a años antes de que un animal se enferme lo suficiente como para presentar síntomas. Si esperas hasta que tu mascota muestre signos de enfermedad, podría ser demasiado tarde para revertir o curar una enfermedad.

Los Cuidados Proactivos Versus Reactivos Para las Mascotas

Muchos problemas de salud que ocurren dentro del cuerpo no producen síntomas hasta que la enfermedad se encuentra totalmente desarrollada, y ojalá que no suceda, pero incluso esto podría ser fatal. Esperar a que aparezcan los síntomas es un enfoque reactivo.

Por ejemplo, hay propietarios que esperan hasta que su perro tosa, para solicitar que se realice una prueba para detectar el gusano del corazón, o hasta que su gato bebe enormes cantidades de agua y orina constantemente, antes de pedir una prueba de función renal.

Permitir que las mascotas se enfermen antes de identificar significativos problemas de salud no es un enfoque holístico. El cambio de paradigma que los veterinarios holísticos intentar fomentar es cambiar la medicina reactiva por la medicina proactiva. Los veterinarios proactivos se enfocan en identificar las problemáticas del estilo de vida, antes de que ocurra la enfermedad.

Tener Cuidados Proactivos Podría Salvar Vidas

Si somos capaces de identificar las enfermedades de forma temprana y evitar que ocurran, ¿por qué no lo haríamos? Adoptar un enfoque proactivo nos da la oportunidad de abordar cambios bioquímicos menores desde el principio, y evitar que se conviertan en problemas de salud importantes.

Podríamos prevenir una falla orgánica si sabemos que el cuerpo es propenso a padecerla; de igual manera en el caso de una degeneración irreversible que provoca que las mascotas no tengan una buena salud y longevidad. Pero tenemos que saber que ocurre para abordarlo, y no lo sabremos si no lo verificamos.

Se escucha por parte de los clientes que, “Mi perro estaba bien hasta que de repente tuvo una insuficiencia cardíaca congestiva”, o “Mi gatita estaba bien hasta que la llevé al veterinario ayer y le diagnosticó insuficiencia renal”. La verdad es que esas enfermedades no se desarrollaron de la noche a la mañana. Ocurrieron lentamente, con el tiempo.

El perro que tuvo insuficiencia cardíaca congestiva y la gatita que padecía insuficiencia renal han estado desarrollando estos padecimientos durante mucho tiempo. Pero debido a que los padres de mascotas y el veterinario no supervisaban regularmente la salud de sus mascotas, la grave degeneración de los órganos ocurrió justo en sus narices.

Incluso, si tu veterinario no es proactivo, podría serlo. Pídele que mida la función de los órganos vitales de tu mascota a través de pruebas de diagnóstico apropiadas. Tienes derecho a una tener una copia de los resultados, que podrías revisar y utilizar para hacer un seguimiento cada año, mientras anotas los cambios que se produzcan.

Si no tienes más remedio que visitar a un veterinario reactivo, en vez de uno proactivo, tendrás que actuar como defensor de tu mascota. Nunca tengas miedo de hablar en nombre de tu compañero animal.

Ten en consideración que la mayoría de los resultados anormales en las pruebas alguna vez fueron normales. Lo rápido que capturamos el cambio de normal a anormal es lo que podría hacer la diferencia entre establecer un problema de forma temprana, o posiblemente perder a una mascota por una enfermedad que podríamos haber identificado desde el principio.

“Ojalá lo hubiera sabido”, es algo que ningún veterinario proactivo nunca quiere decir o escuchar. Dicho de otro modo, “desearía haber sabido”, significa, “desearía haberlo verificado”. Tenemos la habilidad de verificarlo, al monitorear la salud de la mascota y eso es lo que le invito a hacer.

Realmente, esto sucede en el caso de las mascotas de edad avanzada y las que padecen problemas crónicos de salud.

Examen Fecal y Análisis de Orina

Si tu perro pasa mucho tiempo al aire libre, se recomienda que realices análisis fecales, una vez o dos veces al año, para verificar si hay signos de alguna enfermedad intestinal y parásitos. Los gatos de espacios interiores que no tienen ninguna posible exposición a heces posiblemente infecciosas de otros animales, no necesitan que se les realicen análisis fecales.

Un análisis de orina anual (o con mayor frecuencia si tu mascota es de edad avanzada o propensa a padecer infecciones u otros problemas relacionados con el tracto urinario) se utiliza para evaluar la salud general del tracto urinario de tu mascota, incluyendo sus riñones y vejiga, y para verificar otros indicadores de salud, tales como la regulación de la glucosa y la función hepática.

Un análisis de orina completo mide la función de los nefrones en los riñones y proporciona información sobre los fluidos y el estado metabólico de tu mascota. Además, la prueba se utiliza para evaluar las sustancias presentes en la orina, que podrían indicar un proceso de enfermedad subyacente.

Análisis Sanguíneos

Los exámenes sanguíneos le ayudan a tu veterinario a monitorear de manera proactiva la salud de los órganos internos de tu mascota, además de ayudar a determinar con precisión, seguridad y rapidez las causas de sus enfermedades. El análisis sanguíneo también le permite a tu veterinario supervisar el progreso de los tratamientos médicos.

Sin embargo, si bien, estas pruebas indican que el cuerpo de tu mascota podría tener un problema, no nos indica cómo o por qué ocurre el problema. De igual forma, es importante saber que actualmente no existen análisis sanguíneos que detecten el cáncer de forma definitiva, y no todos los órganos tienen un indicador sérico específico para el cáncer.

Conteo sanguíneo completo (CSC). El CSC es el análisis de sangre más comúnmente realizado en mascotas y personas. Este tipo de análisis proporciona información sobre el estado de hidratación, anemia, infección, capacidad de coagulación sanguínea, y la capacidad de respuesta del sistema inmunológico de tu mascota.

El CSC es esencial para las mascotas que padecen fiebre, vómitos, diarrea, debilidad, encías pálidas o pérdida de apetito. Además, en el caso de que tu mascota necesite una cirugía, un CSC podría detectar trastornos de sangrado y otras anormalidades no observadas.

Los resultados de un recuento sanguíneo completo incluyen:

HCT (hematocrito). Mide el porcentaje de glóbulos rojos, para detectar anemia y deshidratación
Hb y MCHC (hemoglobina y concentración de hemoglobina corpuscular media). Miden los pigmentos portadores de oxígeno de los glóbulos rojos
CGB (conteo de glóbulos blancos). Mide las células inmunológicas del cuerpo, incluyendo a los linfocitos, monocitos, neutrófilos, eosinófilos y basófilos. Tener niveles elevados o inferiores indican la presencia de una enfermedad o infección
Plaquetas. Miden a las células que forman los coágulos sanguíneos
Reticulocitos. Son glóbulos rojos inmaduros; y tener altos niveles indica la presencia de anemia regenerativa; y los niveles bajos indican anemia no regenerativa
Perfil de química sanguínea. Las químicas sanguíneas son típicas pruebas de suero sanguíneo que evalúan la función orgánica de tu mascota, estado electrolítico, niveles hormonales y más.

Son muy importantes en la evaluación de la salud de las mascotas de edad más avanzada, y las que son sometidas a anestesia, las mascotas que presentan vómitos y diarrea, las mascotas que han tenido exposición a toxinas, las mascotas que llevan medicamentos a largo plazo, y las que padecen enfermedades endocrinas o de los órganos internos.

Las mediciones del suero sanguíneo incluyen:

ALB (albúmina). Esta es una proteína sérica que ayuda a evaluar la hidratación, hemorragia y enfermedades intestinales, hepáticas y renales.
ALP (fosfatasa alcalina). Tener niveles elevados podría indicar daño hepático, la enfermedad de Cushing, un activo crecimiento óseo en mascotas pequeñas; y artritis o degeneración ósea, en mascotas de edad más avanzada.
ALT (alanina aminotransferasa). Este es un sensible indicador de daño hepático activo, pero no indica la causa.
La prueba de Ácidos Biliares consiste en una muestra de suero acoplada y tomada antes y después de los alimentos, la cual mide que tanto es capaz el hígado de reciclar los ácidos biliares.
La Amilasa es una enzima digestiva para los carbohidratos, y la lipasa (LIP, por sus siglas en inglés) es una enzima digestiva para las grasas. Tener niveles elevados podría indicar pancreatitis u otra disfunción pancreática. La prueba definitiva para la pancreatitis es la prueba PLI (inmunoreactividad de la lipasa pancreática).
AST (aspartato aminotransferasa). Tener niveles elevados podría indicar daños hepáticos, cardiacos o en el músculo esquelético.
BUN (nitrógeno ureico en la sangre) indica el estado de la función renal. Cuando hay elevados niveles sanguíneos se denomina azotemia, y esta podría ser causada por una enfermedad renal, hepática o cardiaca, obstrucción uretral, trauma o deshidratación.
Las anormalidades en los niveles de Ca (calcio) podrían indicar un sin número de enfermedades. Los tumores, hiperparatiroidismo, enfermedad renal y bajos niveles de albúmina solo son algunos de los padecimientos que alteran los niveles de calcio sérico.
CHOL (colesterol). Este se utiliza para complementar un diagnóstico de hipotiroidismo, enfermedad hepática, enfermedad de Cushing y diabetes mellitus. Afortunadamente, ya que las mascotas no son invadidas por la arteriosclerosis – como en el caso de nosotros, los seres humanos – aunque tengan niveles significativamente altos de colesterol, esto no ocasiona que se bloqueen sus arterias, ocurra un derrame cerebral o ataque cardiaco.
CL (cloruro). Este es un electrolito que a menudo es eliminado a través del vómito y la enfermedad de Addison. Tener frecuentes niveles elevados es una indicación de la presencia de esta enfermedad. Si tu mascota tiene, tanto anomalías de sodio como de cloruro, debes solicitarle a tu veterinario que realice pruebas para verificar la presencia de una enfermedad suprarrenal.
CREA (creatinina). Este es un sensible indicador de la función renal y perfusión. Esta prueba ayuda a distinguir si lo que causa los niveles elevados de BUN tiene o no un origen renal. BUN y la creatinina están estrechamente vinculados. Además, hay una tercera prueba llamada prueba dimetilarginina simétrica (SDMA, por sus siglas en inglés), que también podría identificar una enfermedad renal prematura.
GLOB (globulina). Esta es una proteína sanguínea que frecuentemente eleva sus niveles debido a una inflamación crónica y disminuye con la presencia de infecciones crónicas y al tener un sistema inmunológico debilitado.
GLU (glucosa). Esta es el azúcar en la sangre; tener niveles elevados podría indicar diabetes mellitus o hiperglucemia persistente, como resultado de llevar una alimentación basada en carbohidratos; tener niveles bajos (inferiores a 40) podría causar un colapso, convulsiones o coma.
K (potasio). Este es un electrolito que es eliminado a través del vómito, diarrea o excesiva micción; tener niveles elevados podría indicar una insuficiencia renal, enfermedad de Addison, deshidratación, obstrucción uretral, o dosis inadecuadas de ciertos medicamentos; y esto también podría causar problemas cardíacos.
Na (sodio). Este es un electrolito que es eliminado a través del vómito, diarrea, una enfermedad renal y la enfermedad de Addison. Esta prueba ayuda a indicar el estado de hidratación.
PHOS (fósforo). Tener niveles elevados frecuentemente está relacionado con una enfermedad renal, hipertiroidismo y trastornos de coagulación.
TBIL (bilirrubina total). Tener niveles elevados podría indicar la presencia de una enfermedad hepática o hemolítica. Esta prueba ayuda a identificar los problemas del conducto biliar, la estasis de la vesícula biliar y ciertos tipos de anemia.
TP (proteína total). Esto indica el estado de hidratación y proporciona información adicional sobre la condición del hígado, riñones y enfermedades infecciosas.
T4 (tiroxina). Esta es una hormona tiroidea; y tener frecuentes niveles bajos indica la presencia de hipotiroidismo en los perros, mientras que los niveles altos indican hipertiroidismo, el cual es usualmente diagnosticado en gatos. Es necesario realizar un análisis completo de la tiroides, para evaluar con precisión la salud de la tiroides.
Pruebas Para Detectar Enfermedades Trasmitidas por Garrapatas

Si vives en un área plagada de garrapatas, te recomiendo que consultes con tu veterinario para realizar una prueba de SNAP-4Dx de forma anual o incluso dos veces al año, o una prueba de Accuplex para verificar la presencia de enfermedades transmitidas por garrapatas, incluyendo al gusano del corazón, la enfermedad de Lyme, erliquiosis y anaplasmosis.

Independientemente de lo que hagas para controlar las pulgas y garrapatas en tus mascotas, las investigaciones demuestran que los mosquitos podrían trasferir enfermedades transmitidas por garrapatas, y nadie puede prevenir completamente las picaduras de mosquitos.

Pruebas de Titulación y Vacunas

También es recomendable realizar pruebas de titulación, en vez de hacer una revacunación automática para todas las enfermedades aparte de la rabia, que por supuesto, es requerido por ley. Los exámenes de titulación son simples análisis sanguíneos que podrías solicitarle a tu veterinario, para obtener información sobre el estatus actual de inmunidad de tu mascota hacia las enfermedades para las que fue vacunada anteriormente.

El inmunólogo Dr. Ron Shultz, afirma que cualquier resultado positivo de titulación, cualquier número superior a cero, significa que el sistema inmunológico de tu mascota es capaz de tener una respuesta eficaz, y que no es necesario que se le aplique alguna vacuna.

 

Recomendaciones Adicionales

Otras tres pruebas que debes considerar son, la prueba de insulina en ayunas, de vitamina D y de disbiosis.

• Prueba de insulina en ayunas. En los seres humanos, uno de los mejores indicadores de longevidad es el nivel de insulina en ayunas. Muy pocos veterinarios miden estos niveles, pero creo que es una prueba muy infrautilizada que podría evaluar la salud metabólica de un paciente y su adaptación al proceso de quema de grasas. de tu mascota para manejar enfermedades metabólicas, incluyendo el cáncer.

• Prueba de vitamina D. La deficiencia de vitamina D es una epidemia, y apenas empezamos a entender que la deficiencia en mascotas podría rivalizar con la de los seres humanos. Los perros y gatos no pueden producir vitamina D de la luz solar, así que deben conseguirla a través de su alimentación.

Desafortunadamente, la vitamina D sintética utilizada en muchos alimentos comerciales para mascotas podría ser difícil de absorber, en el caso de los perros y gatos, y a menos que una alimentación este sumamente balanceada, muchos tipos de alimentación casera carecen de vitamina D.

La prueba de vitamina D es un análisis complementario para los análisis sanguíneos de rutina, pero podrías pedirle a tu veterinario que lo incluya.

• Prueba de disbiosis. Sabemos que el 70 % del sistema inmunológico se encuentra en el intestino de tu perro o gato, y muchas mascotas sufren trastornos intestinales que ocasionan una malabsorción, mala digestión, y finalmente, ocasionan que el sistema inmunológico se debilite y sea disfuncional.

Identificar y abordar un intestino permeable o disbiotico es sumamente importante para restablecer una buena salud, especialmente en el caso de las mascotas que están debilitadas, enfermas crónicamente y de avanzada edad.

En conclusión monitorear las condiciones internas de una mascota es algo sumamente crucial, porque somos capaces de enfrentar cambios menores antes de que ocurra una enfermedad, y en muchos casos podríamos prevenir una degeneración, lo cual siempre es nuestro objetivo como veterinarios y padres de mascotas proactivos.