PERDER TU MASCOTA, ALGUNOS CONSEJOS PARA SOBRELLEVARLO

Para los que consideramos a nuestro mascota como un miembro más de nuestra familia sabemos el intenso dolor que nos produce su pérdida. No es sencillo asumir que hemos perdido a un ser que nos ha dado tantos años de alegría, fidelidad y amor incondicional. Y da lo mismo que sea la primera vez que nos ocurre o que a lo largo de la vida ya hayamos perdido muchas mascotas. Nunca te acostumbras a ello. El dolor es el mismo.

Algunos pensarán que ‘sólo es un animal’ y el dolor no se puede comparar con la pérdida de de un ser querido humano. Pero los que nos consideramos ‘padres de mascotas’ sabemos que no es así y su pérdida nos causa un profundo dolor.

A continuación algunos consejos para intentar sobrellevar esta traumática situación. Si todo sigue su cauce, el paso del tiempo hará que vayamos asumiendo el dolor y ellos estarán siempre en nuestro corazón.

¿Qué sentimientos experimentaré?
Bien, la respuesta a esta pregunta es complicada. Dependerá mucho de cada persona. Cada individuo asume el dolor de distinta forma. Además del dolor por la pérdida, podemos experimentar lo siguiente:

Negación de lo ocurrido: te niegas aceptar lo que ha ocurrido. Es duro aceptar que tu mascota ya no está. El día a día que tenías con ella ha desaparecido de repente.Ya no lo puedes cuidar. Algunos propietarios piensan que la mascota sigue viva y sigue sufriendo allí donde esté. Otros propietarios piensan que tener una nueva mascota significaría un acto desleal para con la mascota que hemos perdido.

Culpa: puede aparecer si nos sentimos responsables de la muerte de nuestra mascota. Tenemos que asumir que no somos responsables de la enfermedad o del accidente que se ha llevado a nuestra mascota y sólo hace que nuestro duelo no se resuelva.

Enfado: podemos estar enfadados con el veterinario que no pudo salvar su vida o con el conductor que la atropelló. En la mayoría de las ocasiones este enfado es totalmente injustificado y nos está impidiendo resolver nuestro duelo.

Depresión: es algo normal a causa del dolor, pero no puedes permitir que te invada una profunda depresión que drene tu energía y sucumbas a ella.

¿Es normal que me duela tanto?
La pérdida de una mascota duele mucho. Es natural. No te debes sentir mal por ello ni pienses que estás loco/a. Has convivido muchos años con ella y es normal que te sientas así. Has perdido una parte importante de tu vida. Se ha creado un importante vacío. Sólo las personas que entienden el vínculo entre mascota y humano te entenderán. No te sepa mal que haya gente que no te comprenda. Además piensa que no estás solo. Muchos otros propietarios han pasado por lo mismo que tu.

¿Y qué hago con mis sentimientos?
Lo primero: no niegues tu dolor o tus sentimientos de enfado o culpa. Sé honesto contigo mismo. Estás en todo tu derecho para sentir todo lo que ahora sientes. Acepta tus sentimientos. El no aceptarlos no hará que se vayan antes de tiempo. Evitar pensar en tu mascota no hará que los sentimientos desaparezcan. Muchas personas encuentran alivio escribiendo poemas, cartas o diarios de las vivencias con su mascota o bien explicándoselo a los demás. Haz aquello que más te ayude a sobrellevarlo.

¿Pero con quién puedo hablarlo?
Tu familia u otros amantes de mascotas te entenderán. No escondas tus sentimientos. Hablar con otra persona es una de las mejores terapias para asumir la pérdida. Encuentra a alguien con el que poder hablar, explicarle tus sentimientos y poder llorar con él en caso necesario.

La eutanasia: ¿Cuándo es el momento adecuado?
La respuesta te puede parecer complicada, pero en este caso tu mejor aliado es el veterinario. Él será quien mejor podrá juzgar el estado de tu mascota y recomendarte una u otra opción. Si la mascota está sufriendo, no interactúa a estímulos externos o bien el tratamiento es muy agresivo puede ser el momento de tomar una decisión. Pídele consejo a tu veterinario. Él tendrá la mente fría y te aconsejará desde un punto de vista más lógico en ese momento. La decisión final es tuya, pero intenta no ser egoísta queriendo prolongar la vida de tu mascota a costa de su sufrimiento por el simple hecho de que no quieres que te deje y no te imaginas la vida sin ella.

¿Debo quedarme durante la eutanasia?
Algunas personas piensan que quedarse a su lado es el último gesto de amor hacia su mascota: qué mejor que su vida se apague rodeado de sus seres queridos. A otras personas les cuesta asumir la muerte de su mascota y ver el cuerpo sin vida puede hacer que el dolor sea más fuerte. Sé honesto contigo mismo y pregúntate si estás preparado. Ten en cuenta que las emociones incontroladas pueden estresar a tu mascota en los últimos momentos. Y seguro que esto es lo último que querrías.

 ¿Y después?
Cuando la mascota ha muerto es necesario decidir qué hacer con sus restos. Habitualmente el veterinario se encarga de gestionar la retirada e incineración del cuerpo. Algunas personas optan por enterrarlo en algún lugar (jardín, en el monte… etc). Hay que tener en cuenta que debemos tener cuidado donde la enterremos, puesto que puede ocasionar problemas sanitarios. También existen los cementerios para mascotas, tener una urna con sus cenizas, etc. Consulta con tu veterinario para que te explique las distintas opciones.

¿Y cómo se lo explico a mis hijos?
Tú mejor que nadie podrás juzgar qué información deberás transmitir a tus hijos en función de su edad. En todo caso sé honesto con la pérdida de tú mascota para no crear falsos miedos y concepción de la muerte. No le digas que ‘se ha ido’. Es posible que se quede esperando a que vuelva en algún momento y puede dificultar la adopción de una nueva mascota. No trates de esconder tus sentimientos puesto que sino tus hijos harán lo mismo cuando sean mayores. Y eso no es bueno. Habla con ellos, consuélalos. Habla toda la familia sobre la mascota que ya no está para que todos la tengan en sus corazones y tengan un buen recuerdo de ella. Haber compartido nuestra vida con ella es lo mejor que nos ha podido pasar y deben estar agradecidos por ello.

¿Mis otras mascotas sienten dolor?
El resto de mascotas verán que hay cambios en casa. Verán que falta su compañero. Las mascota crean fuertes vínculos con otras y las mascotas que quedan pueden experimentar dolor. Deberás prestar más atención a la mascota que sigue con ustedes. Necesitará de ayuda y amor adicional. Si entra una nueva mascota en casa puede que no sea aceptada en un principio, pero el nuevo vínculo se volverá a establecer. Mientras tanto, cuídala mucho. Será lo mejor que podrás hacer por ella.

 ¿Es bueno tener otra mascota justo después de la muerte?
Una vez más la respuesta dependerá de la persona. Pero en general la respuesta debería ser que no. Necesitamos un periodo de duelo antes de intentar generar un nuevo vínculo con otra mascota. Necesitamos que nuestros sentimientos se normalicen y que nadie en la familia vea la nueva mascota como un acto de deslealtad hacia la mascota desaparecida y que la nueva no ‘ocupe el lugar’ de la otra.

Evita tener una mascota que se parezca mucho a la que ha desparecido y no esperes que sea igual que la otra. Nunca pongas a la nueva mascota el mismo nombre que la otra. Y no las compares. Cada mascota es distinta, tiene su personalidad, sus virtudes, sus defectos. Son seres vivos distintos.

Una nueva mascota deberá llegar a casa cuando estés preparado para asumir una nueva relación y nunca para sustituir a la que ha desaparecido. Cuando estén todos preparados, busquen una nueva mascota con la que van a crear un nuevo, fuerte y duradero vínculo durante muchos años.