5 RAZAS EQUINAS REPRESENTATIVAS EN NUESTRO PAIS

Los expertos las clasifican por sus andares, los usos en la vaquería o en la doma clásica, e inclusive en los eventos deportivos.Le damos a conocer las razas más sobresalientes, en qué regiones están y cuáles deben ser sus cuidados.

Para muchos, un caballo es un animal doméstico usado como medio de transporte, que apoya el trabajo en el campo, que ha estado presente en las guerras del mundo o simplemente es un amigo. En Colombia los équidos son protagonistas en escenarios como los deportes, las exposiciones, los juzgamientos, las cabalgatas, la recolección de la cosecha, entre otros.

¿Sabe usted cuáles son las razas equinas más representativas en Colombia?

Según las características físicas, las regiones en las que se encuentran, los cuidados y en algunos casos, cuántos ejemplares están registrados encontramos gran diversidad en nuestro país.

El Caballo Criollo Colombiano: caracterizado por su sensibilidad, fuerza, brío, velocidad y suavidad; “es un ejemplar de un fenotipo único, hermoso, elegante, noble, con movimientos bien definidos, permitiéndole a quien lo monta gozar de un ejemplar de gran quietud para el disfrute”.

Ésta raza se caracteriza por su andar alegre, sonoro y acentuado, entre otros aspectos, que han hecho que el caballo se haya posicionado en el mundo como un ejemplar suave y de gran calidad.

Entre las características que tiene esta especie, se encuentran sus 4 andares:

Paso Fino, el cual se ejecuta en 4 tiempos, dados por sus 4 triples apoyos: 2 laterales, uno izquierdo y uno derecho; y 2 diagonales, uno izquierdo y uno derecho.

Trocha: es un aire de 4 tiempos por diagonales, tiene una elevación media y una cadencia media.

Trote: es un aire de 2 tiempos por diagonales, tiene elevación media alta y cadencia lenta.

Galope: es un aire de 3 tiempos.

De acuerdo con Fedequinas, en el país ya hay cerca de 300 mil registrados cuya genealogía cuenta con más de 6 generaciones de ancestros de Paso Fino Colombiano, cifras que garantizan que la raza sea clasificada como tal ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO.

La raza Árabe: considerada como una de las más inteligentes

Otra de las razas más representativas del país es la Árabe, caracterizada por darle origen a todas las especies.

De acuerdo con el gremio, fenotípicamente tienen una vértebra lumbar y una costilla menos que las demás razas de caballos. El perfil de su cara es cóncavo, con ollares grandes y dilatables, con ojos grandes, vivos y atentos. Las orejas son medianas y su garganta es fina con un cuello arqueado, fuerte pero no grueso.

“Su cola se eleva orgullosa hacia arriba cuando se desplaza. Además, la línea dorsal y su anca son rectas, y su lomo es amplio y fuerte. También tiene extremidades delicadas, pero sólidas, entre ellos se buscan aplomos ideales que resulten en caballos funcionalmente longevos y sanos”.

La raza llegó a nuestro pais desde hace más de 30 años mediante la importación de los mismos.

Según la Asociación Colombiana de Criadores de Caballos Árabes, Asoárabes, hay 600 caballos registrados que cuentan con el respaldado de la Organización Mundial de Caballos Árabes, WAHO (por sus siglas en inglés), con sede en Londres. Dichos ejemplares están en los principales criaderos de la Sabana de Bogotá, Antioquia y Valle, donde se pueden obtener productos ya nacidos, o servicios de caballos nacionales e importados, para utilizar en yeguas puras o para refrescar otras razas.

La raza Árabe es considerada como una de las más inteligentes y rústicas y es ideal para hacer cruces con otras especies, “porque refrescan sus crías regresando al origen, con resistencia y rusticidad”.

“Se utilizan como caballos de paseo, trabajo y deporte. Son campeones mundiales y nacionales en las competencias de Endurance, que incluyen largas jornadas de 20, 40, 60, 80 y 120 kilómetros, gracias a su resistencia y altísima capacidad de recuperación. Los caballos árabes saltan, aprenden Dressage (doma clásica), participan con éxito en las competencias de vaquería que tanto auge despiertan hoy en el país y también son utilizados para tiro ligero”.

Cuarto de Milla Americano: el más usado en la vaquería.

La raza Cuarto de Milla Americano, que hace presencia en regiones como los Llanos, la Costa Caribe, Antioquia, Valle y el Eje cafetero, se ha diferenciado del resto por su rapidez en cortas distancias, algunos ejemplares han llegado a correr hasta 66,5 kilómetros por hora en carreras de un cuarto de milla.

Asimismo, sobresalen por ser versátiles, de buen temperamento y prestar un servicio en el trabajo con ganado vacuno. “Tienen gran velocidad de arranque por poseer un tren posterior (patas) poderoso y musculoso. Son tranquilos con el ganado vacuno, tienen agilidad en los giros y en las paradas, y el galope es muy suave y descansado para las largas jornadas de trabajo”.

Andrés Gómez, presidente de la Asociación Colombiana de Rodeo, ACR, indicó que en el país hay registrados 3.000 ejemplares puros de esta raza, aproximadamente.

Percherón o percherona: la fuerza equina

Comúnmente son vistos en las calles de ciudades como Cartagena tirando de carruajes de transporte, pero también son usados para el arrastre de la maquinaria agrícola. Se caracterizan por ser imponentes, de gran tamaño y peso, como lo asegura la Asociación Colombiana de Criadores de Caballos de Tiro Pesado, “aunque en los últimos años ciertas razas han generado animales más funcionales que a pesar de tener menor tamaño, mantienen una gran desempeño en el enganche”.

De acuerdo con Asocriadores Tiro Pesado, la raza más popular del siglo pasado en América, originaria de Francia y producto de la selección de numerosas sangres, entre ellas la Árabe, es la Percherona o Percherón, la cual se destaca por su cuerpo profundo, con huesos fuertes, de dorso recto y orejas pequeñas finas, que demuestran el aporte de sangre árabe en su origen.

El cuello de esta raza es ancho, arqueado y fuerte, tiene patas fuertes y un pelaje que cubre la corona de los cascos, de color negro, generalmente. Su capa puede ser negra con alguna mancha blanca en la cara o también totalmente mora, que siendo oscura en la juventud, después se torna blanca. Y su peso oscila entre los 850 y 1.000 kilos.

Según cifras del gremio, en Colombia están registrados 348 ejemplares que se encuentran en regiones como Cundinamarca, Eje Cafetero, Boyacá, Magdalena Medio, Huila y Tolima.

Los mulares: raza preferida de los criadores

Si usted recuerda a ‘Conchita’, la mula que siempre acompaña a Juan Valdez en los diferentes países, con el fin de dar a conocer el café Colombiano, entonces fácilmente puede identificar esta raza en cualquier parte del mundo.

Los mulares “son los equinos de trabajo y silla por excelencia en muchas regiones del país, y los hay cruzados con burros criollos, catalanes, mammoth, standard y pega brasilero”, en las regiones en las que más se ve a esta raza es en Antioquia y el Eje Cafetero.

Esta raza tiene una buena representación en el campo Colombiano, dado que no solo se ve en cultivos de café, también facilita el trabajo en fincas ganaderas o en cultivos de panela. En otras palabras, es considerada como una especie capaz de saciar las necesidades del sector rural.

“Los mulares son de variados tamaños dependiendo del cruce entre el asnal y el equino del cuál se obtenga, pero en general son tranquilos si se manejan bien, siempre están alertas, además, son muy inteligentes y rústicos para resistir duras condiciones de mantenimiento”.

Las cifras del Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, indican que el país cuenta con reconocimiento internacional por sus especies caballar, mular y asnal, de exposición, deporte y trabajo, equino de paso fino, trote, trocha o galope, todas juntas dan como resultado una población de 1’559,216, asentadas principalmente en los departamentos de Córdoba (11,95 %), Antioquia (9,06 %), Tolima (7,58 %), Casanare (7,27 %) Cundinamarca (7,00 %), regiones en donde se concentra el 42,86 % del censo equino nacional.

Tenga en cuenta los cuidados

“Los caballos no saben que raza son, todos necesitan cuidados destinados a proporcionarles un bienestar de acuerdo al lugar donde se alojen, sea en pesebrera o potrero, una buena alimentación en la que se incluye pasto de calidad, agua limpia, sal mineralizada y alimento concentrado o suplementos si se requiere, de acuerdo a su estado fisiológico, reproductivo, el tipo de animal y la cantidad de trabajo”.

Es importante mantener la calidad del herraje, según el tipo de terreno y las condiciones especiales de manejo y oficio. Asimismo, son necesarias las prácticas sanitarias, como vacunas y exámenes de sangre, para determinar la presencia de Anemia Infecciosa Equina.

“Las prácticas de manejo deben ser amigables con el caballo y deben proveer lo necesario para darle buena salud, comodidad y permitir que exprese su potencial de la mejor manera”.